31.7.17

Mis cuentos XXVI: Al Alba...



Los nervios hacían que le cosquilleasen mariposas en el estómago como la primera vez que se besaron...
Lo tenía clarísimo: si le había bloqueado en Facebook y Whasapp ello no le iba a impedir que su mensaje le llegase. La conocía, la conocía lo suficientemente bien para saber cómo actuaría.
El resto del plan lo pudo ejecutar durante el día,  pero la traca final tenía que ser de noche y, tras pasar varias vigilando, había concluido que un poco antes de al Alba sería el momento ideal.
Costó,  costó bastante pero al final lo logró... ya sólo quedaba esperar que la mariposa cayese en la telaraña...
Despertó, miró por la ventana y esbozó una sonrisa kilométrica, la previsión meteorológica se había cumplido y hacía un día soleadísimo. Se puso sus mallas, los botines y su camiseta violeta favorita  (estaba arrebatadora  con ella, lo sabía y le gustaba)
Como siempre estiró dentro de casa, salió sin rumbo...cuando cruzó el umbral vió una flecha pintada en el suelo (de esas que se ponen cuando hay una carrera popular prevista) le pareció divertido  seguir esa dirección, a ver dónde le llevaban si continuaban apareciendo...
Se encontraba bien, no le dolía el dichoso talón  que tanto tiempo la había tenido sin correr... las flechas la llevaron hacia el río... ¡continuaban por el paseo paralelo al mismo! (con lo que le gustaba correr por ahí) ¡Qué suerte, al volver voy a buscar si aún está abierta la inscripción y si es posible la correré!
¡Pasar bajo los puentes me encanta!
De pronto las flechas comenzaron ¡A cambiar de color! Del blanco al malva suave hasta subir flecha a flecha la intensidad del violeta.
La expresión de Carmen era de curiosidad y felicidad absoluta...
Inesperadamente en el suelo no apareció una flecha sino que en violeta intenso estaba escrito: "AQUÍ ES LA META. MIRA EN EL SIGUIENTE PUENTE"
Levantó la mirada y del siguiente puente colgaba una enorme pancarta  violeta, no se leía lo que ponía puesto que estaba del revés, corrió,  ahora precipitadamente para rebasar el puente y tomar distancia como para leer la pancarta.
"Feliz cumple, Mariposa, aún TE QUIERO"
Carmen, se sentó, enterró la cara en sus manos y comenzó a llorar desconsoladamente.


Un saludo a tod@s

Tendré que soportar dos o tres orugas si quiero conocer a las mariposas.
Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944) Escritor francés


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