15.1.19

Mis cuentos XLVII: Las copas están sucias...


Siete meses llevaba ya en aquella fría ciudad...
La verdad es que cuando Andrés del Río llegó a Edimburgo con su beca Erasmus no imaginaba cómo le iba a enamorar esa ciudad: su ambiente, su repulsa soterrada al dominio inglés, la cerveza, su historia, sus fantasmas, el haggis, lo paseable, sus cementerios... ¡todo!

Tanto es así que cuando se terminó la beca no tuvo pudor en convencer a sus padres y continuar estudiando un año más en la ciudad "para mejorar su inglés" (si es que era inglés el idioma ese que ladraban en los pubs los parroquianos), para que no les costase mucho, iba a colaborar con los gastos, había encontrado trabajo de camarero en uno de los pubs señeros en plena Royal Mile: El Deacon Brodie!

Días duros de trabajo, frío,  paseos arriba y abajo por la señera Royal Mile y una linda peliroja aborigen provocaron que Andrés del Río decidiese que "ni año ni gaitas" (buena expresión para estar en Escocia) se quedaba allí "sine die".

Mercedes Azulado convenció (es una manera de hablar) al pusilánime de su marido Antonio del Río de que "había que ir a ver cómo estaba el niño"

Una semana estuvo "Andresito" agasajando a sus padres en "su" maravillosa Ciudad, les preparó incluso en su casa una cena de gala donde les presentó a Lair su maravillosa ninfa peliroja.

A la vuelta Antonio del Río no paraba de hablar y de estar orgulloso de lo bien que estaba "Andresito"...

- ¿Bien? (dijo Mercedes Azulado cuando ya no pudo más) ¿Viste la cena?
- ¿La Cena? ¡Pero si estuvo genial!
- ¿ Y las copas? ¡si hasta las tuve que fregar cuando las vi puestas en la mesa!



Un saludo a tod@s

  •  
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Proverbio japonés

25.12.18

Mis Cuentos XLVI: ¡Anda! ¡Se me ha olvidado!...




Llevaban meses, en realidad ya se podría hablar de años, planeándolo, desde que en un exceso de generosidad, insuflado de espíritu navideño (bueno y de los caldos que poblaban la mesa familiar) el tío Matías, el rico de la familia, cuando Rebeca le dijo que sus hijos aún no conocían la nieve y que les hacía mucha ilusión puso a su disposición el piso de Candanchú. 

- "Joé" tito, Candanchú ¡con lo lejos que está eso de Utrera!... 
- ¡Anda ya! os lo lleváis todo, os presto incluso el 4x4 u os pago el avión (a vosotros, claro, al novio ese nuevo que te has echado, no, que no me cae bien... aunque le permito que os acompañe, jajajaj)

En fin, cenas y almuerzos de dos años, dan para muchos planes frustrados... y siempre hay una lavadora que se rompe, o un pantalón que enseña los tobillos más de la cuenta (qué hay que ver cómo comen y crecen estos chicos)... con lo cual la "hucha de viajar" era asaltada por la necesidad, mes sí y mes también...

Y como, a pesar de todo, el tío Matías , no sólo recordaba el envite cada vez que se encontraban sino que lo reafirmaba... 
- Si al final no quiere ir nadie, tus primos se van a los Alpes, alquilados y no pisan su casa... y yo estoy cada vez más mayor para esquiar, con lo cual cuando voy, acabo hartándome de beber y comer y a tu tía no le hace ni chispa de gracia.
                                                    ...
Pues... en el puente de Andalucía lo organizaron todo, y le tomaron la palabra hasta con el 4x4 que mejor que el coche de ellos se portaría en los paisajes nevados.

Legaron tras doce horas conduciendo a un sitio de verdadero ensueño, los chicos estaban derrotadísimos pero con los ojos llenos de chiribitas.

- ¿Gaby dónde pusiste el monederillo con la publicidad de la empresa del tío?
- Lo dejé en casa, sabes que no me gusta tu tío, ni yo a él tampoco, aunque le agradezco mucho el regalo, pero de ir con el bolsito de su empresa, paso...

A Rebeca, se le incendiaron los ojos... 

- ¿Cómo? ¡Déjate de bromas! 
- Que sí, Rebeca, que paso de hacerle publicidad al Marqués...
- ¡Pero si en el bolsito estaban las llaves del piso! Por eso te insistí en que lo cogieses...
- ¡Ah!  jo... ¡qué mal! ¿No? ¿Y ahora?
                                                  ...

- ¿Olvidado?... ¡No te digo yo, que ese novio tuyo es un inútil, sobrina!
- Sí, tío. ¿Conoces algún hostal o algo que no sea muy caro por aquí?
- ¿En Candanchú? jajajajajj ¿Hostal?  jajajjajaj.  Anda, dile a "Cerebrín" que llame al 14, dos casas después de la mía. Nos tenemos dejados un juego de llaves mutuamente para emergencias.

- ¡Qué bien! ¡Muchas gracias, tito! ¡Qué suerte!

- Rebeca...
- ¿Sí, Tito?
- Antes de decírselo, hazle sufrir un poquito, anda... por inútil... que cononciéndolo seguro que no ha cogido las llaves porque van en el bolsito de la empresa...
- Te lo prometo que lo haré... Te quiero, Tito. 



Un saludo a tod@s.
































    Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.
     Ramón Gómez de la Serna (1891-1963) Escritor español. Autor de Greguerías.




19.10.18

Mis Cuentos XLV: Y la dichosa máquina no iba...


El primer día lo tomamos casi como un milagro, parecía que el castigo divino había cesado. El segundo la alegría no fue menor. A la semana ya se empezó a oír alguna protesta. Al mes aquello parecía una broma e incluso abría muchos informativos:

- Continúa lloviendo persistentemente en un área concentrada en 150 kms con centro en la Vega de Carmona

- Pronto lo declararán zona de interés pesquero, decía un chistoso locutor tirando de ironía.

La verdad es que ver el mapa del tiempo era de risa, o al menos muy raro... había una concentración permanente de nubes con "epicentro" en El Viso y que se extendía por casi toda la provincia de Sevilla, visto desde la distancia parecía la galaxia Andrómeda.

El humor de la gente se "agallegó" con el paso de los días. Cuando se contaban 93 días seguidos de lluvia pertinaz la gente feriera, playera, o semana santera maldecía, rogaba o bromeaba de todas las formas en que se le ocurría.

Yo, lo llevaba con estoicismo... nunca me molestó la lluvia, había cambiando hábitos, por ejemplo me había apuntado a un gimnasio, porque lo de jugar al pádel se había convertido en un lujo oriental en la única pista cubierta de la comarca... Cuando pensé en pádel recordé cuánto hacía que no veía a Luis José... mi pareja de pádel. ¡Claro! como no jugábamos. ¿Dónde se habría metido que no daba señales de vida? 
Un tipo raro, nuestro Luis José, desde pequeño siempre cacharreando e "inventando"... nos metíamos muchísimo con él... De pequeño le llamábamos "Doc" o "Edison"... 
La verdad es que un par de años antes nos había dejado planchadísimos a todos,  después de escuchar durante mucho tiempo en las cervecitas del tercer tiempo de los partidos de pádel sus teorías sobre el agua: aquello de "el ambiente está lleno de vapor de agua"... "sólo hay que ponerse y recogerla" "cuánto más calor haga más agua hay en el ambiente para recogerla" (esta teoría la repetía incluso cuando éramos pequeños... aunque entonces decía "contri" más calor haga, jajaja, ¡qué tiempos!)

En fin que cuando presentó su máquina de "hacer agua" condensando el vapor de agua del ambiente y la empezó a vender masívamente a los sitios más insospechados: Arabia, El Sahara, Arizona... Nos quedamos todos como si hubiésemos sido unos auténticos lerdos toda nuestra vida...

Pensando en todo esto... uní ideas... y me acordé de otra de las teorías clásicas de nuestro "Doc" particular: "Si quisiera hacer nubes sólo tendría que provocar que se aglutinase el agua que está dispersa en el ambiente, ¡Cómo el algodón de azúcar de la feria! "

Una idea cruzó mi cabeza y me fui a la "base de operaciones de "Edison""

Llegué, vi la luz encendida... ¡Y el centro de "Andrómeda" sobre la nave de "Agua Mágica" (la empresa de Luis José!

Entré (la puerta estaba abierta) y LuisJo me recibió con los ojos fuera de las órbitas:

- ¡¡¡Parece que ha tomado vida, Rafa!!! ¡¡No consigo controlarla!! ¡¡¡¡¡La programo, y reprogramo, le doy órdenes, le cambio el sentido, la potencia, la velocidad... pero no consigo que esta amalgama de nubes se disuelva y deje de llover!!!!! ¡Voy a provocar un cataclismo ecológico!...

y, así...frases por el estilo...

Cuando entendí lo que había pasado. Directamente le pregunté:

- "Edison", llevamos casi 100 días de lluvia y ¿Lo has provocado tú?
- Sí, sólo quería solucionar lo de la puñetera sequía... después de dos años, a ver si conseguía que volviese a llover... ¡La máquina de algodón de azúcar! ¿Recuerdas? ¡Pero se ha descontrolado! ¡Y no consigo que deje de llover o llueva en otro sitio!

Le mire... me giré, y cuando localicé el cuadro eléctrico de la nave... sin mediar palabra, desconecté el diferencial principal...

Se oyó un terrible trueno, e inmediatamente cesó de llover, a los dos minutos el cielo se despejó y se vio un Sol radiante en un cielo increíblemente azul.

Luis José sólo dijo una palabra:

- JO   DER !

- Es fácil, recuerda que el informático soy yo, Edison, "apaga y enciende". Por cierto, sabes que la Semana Santa me fastidia un montón... a ver si pones tu inventito a ratitos, que si no los bares no hay quien los pise esos días.




Un saludo a tod@s

  •  
Hay palabras que suben como el humo, y otras que caen como la lluvia.
Madame de Sévigné (1626-1696) Escritora francesa.




30.9.18

Mis cuentos XLIV: El cojín rojo...


No se sentía un depravado ni un vicioso, no se sentía ni mala persona por ello...era un "pecadillo" que tenía desde juventud, allí lo aprendió todo y aún ahora allí también se desquitaba (al menos una vez cada quince días, aunque en realidad ¡los viernes era fijo! jajajaj) de la falta de apetito sexual de, Irene, su mujer. Además era una limpia relación mercantil, él pagaba y ellas le cobraban un servicio.

Es cierto que no había sido siempre el mismo sitio, faltaría más, de hecho al principio (jajajaj, ahora recordaba la primera vez que lo llevó su tío Fernando "para que se hiciese un hombre" ¡Con quince años!... No, aquella vez, no le gustó casi nada, y menos que nada el olor del sitio)...de hecho al principio los locales eran, como más cutres, más sórdidos, más sucios...

Pero han evolucionado, y mejorado estos locales, se han adaptado a los tiempos y, sobre todo, la mercancía extranjera ha subido el nivel muchísimo. Ahora tienen, no sabría cómo explicarlo, ¡Más clase! eso es, ¡Más clase!

Su favorito ahora es "El desahogo del guerrero" en el polígono industrial donde está la empresa... vaya nivelón que tiene, y variedad, rotan a las chicas muchísimo, es difícil que cada quincena esté alguna de las que estuvo la anterior, eso sí al cabo de cuatro o cinco meses vuelven a repetir el lote. Le gustó mucho una chica rubia ¿Bielorrusa? e intentó saber dónde estaría la siguiente quincena para repetir con ella, pero por poco no le cuesta un disgusto con la mole de portero del local que se enfadó porque le hiciese esa pregunta a la chica (¿Irina? puede que se llamase así, ¡Anda, no había caído! ¡Qué parecido a Irene! Lo mismo le gustó por eso... jajajajaj)

Pues hablando del "Desahogo" últimamente le hacía gracia los premios que ofrecían: una veces un juguete, un peluche, un pañuelo... siempre cosas muy "cuquis" y que no levantaran sospechas si las llevabas a casa... El de este mes era un modelo de cojín rojo que simulaba un corazón "Te quiero mucho" tenía escrito en letras doradas... Se había encaprichado él en conseguirlo (normalmente era por consumo, ¡una especie de premio a la fidelidad del cliente! ¡¡¡como las gasolineras o los supermercados!!!, sólo la idea le parecía muy divertida), pues se había encaprichado en conseguirlo para regalárselo a Irene... ¡Sabía que le encantaría!

Puso todo su empeño en lograrlo, pero no le fue posible, a los pocos días cambiaron de regalo... ¡un Osito teddy! ¡una ñoñería!

Se enfadó tanto que en vez de ir a su cita del viernes, se fue al bar de Manolo, se tomó dos cervezas y de ahí a casa. Al llegar cuando fue a sentarse en el sofá tuvo que retirar un cojín igualito al del "Desahogo" con sus letras doradas, ¡idéntico! 

- ¡Irene! ¿Dónde has comprado este cojín?
- No, no lo he comprado yo, se lo ha regalado a Marta, David, su chico, (dice que lo ha ganado en una rifa en un bar en el que para mucho) pero me ha gustado tanto a mí que me lo ha regalado. ¿A que es muy cuqui?



Un saludo a tod@s


"Las mujeres han servido durante todos estos siglos como espejos que poseyeran el poder de reflejar la figura del hombre a un tamaño doble del natural”. 
Virginia Wolf, escritora británica.


2.9.18

Mis cuentos XLIII: Arroz con carabineros...


- Que sí, joder Unai, que sí, ¡Que mis padres quieren invitarte a comer!
- Pero es que el sábado, a esa hora. Total y ¿Por qué me quieren conocer?
- Por qué va a ser, joder, porque hace 5 años que vamos juntos. Porque mis padres son muy clásicos. Porque parece que fuese mentira, lo nuestro, joder. Porque es normal, ¿no? es normal que te quieran conocer... Además el Aitá va a hacer su especialidad: Arroz con carabineros.
- Pues no me gustan.
- Tú estás tonto, chico, joder. ¿No te gusta el arroz con carabineros?
- ¡No me gustan los padres! Venga, va, lo que tú digas... el sábado, pues.

...

- ¿Cómo no vas a venir? ¡Claro que vas a venir, tío! ¡No nos puedes dejar tirados!
- ¡Que Enara, es mucha Enara, tío, joder, Karlos, joder !
- ¡Que sí vienes, coño! ¡Que éste es muy importante, joder!

...

- Joder, Unai... que sí, que lo entiendo... que es tu trabajo... claro que lo entenderán también... pero ya es mala suerte, txico. Yo también, agur.

- Nada, Aitá, que echa un poco menos de arroz, que Unai no puede venir que le han puesto una guardia con la que no contaba. ¿Cómo que de qué? Pues en el hospital, ¿De qué va a ser, pues no os dije que es enfermero?
...

- ¡Buenísimo, Aitá, como siempre! Sí, ya lo pongo, ¡ay el dichoso fútbol! ¿Y qué más me da a mí que juegue contra el Depor?

Se oyen los cánticos:
"...que viví, todo lo que yo dejé por seguir a mi glorioso nadie lo puede entender. Me emociono al recordar..."

Allí en la grada, un chico alto y fuerte como una mole, el pelo rapado a los lados como un indio chickasaw, sujetaba a otro fibroso, con barbas,  encaramado a la valla y que desde allí dirigía los cánticos de la afición de espaldas al terreno de juego.

- ¡Vamos, Unai!

"...mejores animando son los del Alavés. Llevo toda la semana esperando el partido para disfrutar como cada domingo..."

Unai, encima de la valla, agita la bufanda, se desgañita en la grada, apoyado en el fuerte hombro de Karlos.

- ¡Vamos, Unai!

"...Los momentos que viví, todo lo que yo dejé por seguir a mi glorioso nadie lo puede entender..."

- Ese chaval, Enara, el de barbas, ¡es un crack, pues! Mueve a toda la afición, y el día que no está, el campo, no es lo mismo, pues... Una pena que no haya podido venir tu novio, hubiéramos visto el partido juntos. Porque ¿Le gustará el fútbol, no? ¿Y será del Alavés, no?


- Pues sí, una pena, Aitá... y sí, creo que le gusta el fútbol y es del Alavés... pues sí, una pena... 


Un saludo a tod@s


El negocio del cine es macabro, grotesco: es una mezcla de partido de fútbol y de burdel.
Federico Fellini (1920-1993) Director de cine italiano.


16.8.18

Mis cuentos XLII: Necesito dormir...


Cuando llevaba tiempo en el paro y combatía las horas acodado en la barra de su bar de cabecera, tras la tercera o cuarta copa, de manera recurrente, afirmaba Luis Felipe Vejo Carrizo que debía su nombre al homenaje que su abuelo materno le quiso hacer al, en su opinión, mejor "coñá" del mundo.
Eran días en los que tras haber pasado la frontera de los dos cincos en su calendario particular y haber dedicado los últimos treinta y dos en cuerpo, que no en alma, a la difunta fábrica de zapatos de D. Severiano, Luis Felipe Vejo Carrizo se debatía en qué hacer para allanar el camino hasta la prometida jubilación. En uno de esos días esperando acodado a que su suerte cambiase le llegó una pequeña oportunidad en el oficio de sus inicios y que, pensaba, había desterrado para siempre, a amasar (a tiempo parcial) en una panadería: este trabajo es ingrato como pocos, horas de pie dando formas a la masa a las horas que el resto duerme. 
Notaba Luis Felipe Vejo Carrizo la diferencia de sus energías en este trabajo con respecto a cuando comenzó en el mismo como aprendiz con quince años, y estuvo hasta los veinte en que la Patria le demandó parte de su tiempo. Entonces no tenía problema ( a pesar de que la jornada era más del doble que ahora) en juntarse con los amigotes y de ahí marchar al tajo, y sin casi dormir repetir el ciclo.
No son tiempos de grandes oportunidades para según qué personas, pues he aquí que de una de sus grandes pasiones: el fútbol, le vino otra oportunidad para completar un sueldo medianamente digno. Era Luis Felipe Vejo Carrizo desde hace mucho tiempo abonado (porque se lo regalaba su madre) a la zona más barata del Bernabeu  desde hace unos años al 4º anfiteatro de fondo, y compartía ratos de tertulia pre y post partidos con sus amigos de siempre. En una de éstas, Germán, le dijo que estaban buscando "seguratas" para los partidos, y que él con su corpulencia seguro que daba el tipo. 
Efectivamente, lo cogieron, y desde hace doce jornadas Luis Felipe Vejo Carrizo tiene que sobre el mismo césped donde hace las grandes gestas su Madrid, sentado en una silla de tijera,  mirando a la grada; imaginar, por las caras y gritos de los aficionados, las jugadas que están ocurriendo a su espalda. 
Por mucho que los aficionados griten, insulten e incluso se burlen de él, el trabajo de una panadería no es el mejor para mantener alerta a un vigilante, eso hace que cuando el sueño empieza a agregar excesivo peso en sus párpados, Luis Felipe Vejo Carrizo vuelva la cara hacia el campo y así consiga vencer por un rato a Morfeo. Esta pequeña licencia sobre la obligación había provocado que su coordinadora le hubiese amenazado los tres últimos partidos con echarlo si volvía a verlo mirando a los jugadores en lugar de vigilar la grada, en el último ya la amenaza se convirtió en ultimátum: "Si te vuelvo a ver de espaldas a la grada ya no te volverás a perder un partido más como aficionado, ni tendrás que vender la entrada correspondiente a tu abono", le dijo con sorna la muy "siesa". 
Hoy miércoles no es un partido cualquiera: semifinal de la Champions, ¡ante la Juve de Cristiano!
Desde que empezó el partido, por mucho que los "Negroazurri" que tenía enfrente gesticulasen e insultasen, por muy dura que había sido la noche en la panadería, por muchos "uys" que se oyesen en el resto del campo...Luis Felipe Vejo Carrizo no volvió la cara ni una sola vez.

Al día siguiente, cuando recibió el whatsapp del grupo de la empresa de seguridad comunicándole que estaba despedido, no daba crédito. Decidió ir a la oficina de la empresa a preguntar el motivo.
Mientras esperaba a que lo atendiese su jefa se puso a ojear los periódicos que había sobre la mesa, al coger el Marca observó que, a pesar de la abultada victoria por 5-0 de ayer, en la portada estaba una foto enorme suya en el partido ¡dormido! bajo el titular de: "¡El cazador cazado!" 
No esperó a que lo atendiesen y se marchó al bar de Pepe donde, tras la tercera copa, le dijo al camarero:
¿Sabes por qué me llamo Luis Felipe?

Un saludo a tod@s


La felicidad para mi consiste en gozar de buena salud, en dormir sin miedo y despertarme sin angustia.
Françoise Sagan (1935-2004) Escritora francesa.

27.7.18

Televisores...


Por circunstancias que no vienen al caso, tres veces en poco tiempo.
Y me gustaría escribir mis valoraciones.
Esas son las ocasiones en que en mi familia hemos tenido que ser usuarios del sistema público de hospitales andaluces, las joyas de la corona.
En la atención, diligencia, cariño y eficacia de los/as profesionales (desde los/as súper médicos especialistas al último/a auxiliar) que han atendido a la paciente (mi madre) sólo le puedo dedicar loas y agradecimiento infinito. ¡Un auténtico lujo!
Como diría alguien, incluso "a pesar"... A pesar de atender a más pacientes cada vez, a no estar, ni por asomo bien pagados, a hacer "uno/a el trabajo que hace seis años hacían entre tres..." (dicho por ellas/os mismos), etc, etc, etc...montones de "a pesar" para esas/os profesionales.

Con todo ello, la paciente y los que la acompañamos, quedamos muy satisfechos de la mejoría y del trato recibido.

Pero, (claro, siempre hay algún "pero")

No puedo decir lo mismo de la logística: las instalaciones son francamente mejorables en muchísimos aspectos:
¿Ha pensado alguien en el trato que se le da a la persona acompañante?
He dicho "persona acompañante" pero de nuevo, como en tantas ocasiones, los cuidados son femeninos. A la hora de la hospitalización de un familiar, de la logística del acompañante se encargan mucho más las mujeres de la familia: (Madres, esposas, hijas, nietas, hermanas, cuñadas...) y en ocasiones cuando la familia no es muy grande, casi dedicadas a tiempo completo al cuidado del enfermo/a

Pensemos en algunos servicios que tiene que disfrutar esa persona (ya digo, en la mayoría de los casos mujer) que acude de acompañante de un/a paciente.

* El sillón: Innombrable, un auténtico potro de torturas y eso pensando que el "sillón" es a la par el sitio de descanso del acompañante y donde el enfermo "debe estar incorporado un ratito" (por cierto, cuando está el enfermo sentado, la acompañante está de pie, porque no tiene ya aunque sea un pequeño taburete)

* La higiene del acompañante: El aviso dice que el baño de la habitación es para los/as pacientes, y me parece muy bien. Prueben a ver el estado de los servicios para los acompañantes en los hospitales públicos, es decir, los que están en pasillos o en la planta baja. El del hospital que disfruto en esta ocasión (llevo cuatro días aquí) sólo tiene activas 2 tazas de las 7 (entre tazas y urinarios posibles), sin jabón ni papel. Afortunadamente yo soy de familia numerosa y me puedo turnar con mis hermanos, pero si la persona está aquí día tras día. ¿Cómo se asea, dónde se ducha? Un baño no aceptable es una fuente de gérmenes que acabarán en la habitación del paciente, amén del sufrimiento de la persona usuaria.

* La alimentación del acompañante: De nuevo un servicio de bar razonable, pero no es lo que necesita (en mi opinión) alguien que debe estar aquí por necesidad muchos días. Para desayunar, ayer por ejemplo, podía comprar bollería con aceite de palma a mansalva pero era imposible conseguir una pieza de fruta. ¿No sería posible que (pagando) quien quisiese pudiesen compartir el menú más saludable que comen los enfermos? En mi opinión la alimentación es básica para la salud, y tener a una persona a base de menú de bar varios días no ayuda.


No me cabe duda que los servicios de gestión de los entes hospitalarios hacen todo lo posible CON EL PRESUPUESTO que tienen y priorizan (como debe ser) la atención de los enfermos. Probablemente esa es la cuestión: que hace tiempo (desgraciadamente lo sé por experiencia propia) los presupuestos públicos sufren el rigor de la tijerita de los recortes a mansalva en donde se ve menos: ¡En la logística!

Ello hace que escondido tras el magnífico servicio de unos/as excelentes profesionales se guarda un servicio público que no pasaría los estándares que se le pedirían a un hostal de 3ª. Claro es que cuando nos ponemos enfermos (o nuestros seres queridos) lo que queremos es que nos curen, y además estamos acostumbrados a aguantar y no exigir.

Probablemente es una buena medida lo de la TV en las habitaciones, bueno sería también saber de quién fue la idea de ponerlas de pago a esos precios (1Euro/hora o 9 euros/3días) en 15 días como mucho ya hay para comprar una TV de ese tamaño, si el Sistema ha recaudado, pues finalmente es un impuesto indirecto y es de todos los/as andaluces pero si, además, es de una empresa privada, alguien  se ha lucrado tela con el sufrimiento de todos/as (¿quién no le pone la TV a su familiar enfermo?)

En fin, que no voy a aplaudir la medida de las TV, sino que digo "¡Que ya era hora!" y que si el gesto lo que implica es que se va a cuidar el sistema público de salud en su globalidad, aumentando presupuestos que incidan en una mejor prestación del servicio para los usuarios pues perfecto, pero si es un gesto, sólo es, como diría una buena amiga, "ponerse un lazo y llevar el culo al aire".

Un saludo a tod@s


La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo.
Heráclito de Efeso (540 AC-470 AC) Filósofo griego.