23.6.19

Mis cuentos L: Pasó la tormenta...


Ahora parece una lejana pesadilla...
Cuánto estrés y cuántos miedos acumulados...

La primera vez que Belisa, tras una noche de dolor y de idas y venidas al cuarto de baño, de hacer sentadas en la taza, sin más satisfacción que la de beber otro poco de agua fresca antes de regresar al lecho; observó por la mañana como el producto que, en el último y doloroso intento,  había conseguido se había teñido de rojo.

La vida de Belisa Coronado se fue llenando de negros nubarrones: pruebas, dieta estricta, cansancio, dolores, nauseas, horas de hospital...

Ello se endureció aun más con el aumento de la intensidad del tratamiento.

Conmigo no va a poder... se decía... se levantaba, se ponía delante del espejo, se maquillaba y se encaminaba a la oficina... si me encuentro excesivamente mal, entonces me vuelvo...

La tormenta arreciaba, y Belisa Coronado usaba sus particulares paraguas: la sonrisa de los suyos, un rato de risas, la macrocolección de "estampitas" y abalorios religiosos que en poco tiempo había acumulado como materialización de muchos de los buenos deseos de los que la querían, salir, dar una vuelta... en cuánto se encontraba un poco mejor, le encantaba salir y hablar de cosas insustanciales. Decía:
- "el bicho" engorda cuando se le hace mucho caso, así que es mejor ignorarlo, eso lo debilita.

La intervención y el postoperatorio fueron dos momentos en que la tormenta descargó toda su fuerza, ruidos, y aparato eléctrico...

Después fue amainando, mostró un precioso arco iris en la primera revisión anual: 
- Esto está muy bien, Belisa. Nos vemos en un año. Dijo la doctora Cifuentes, la misma que le atendió la primera vez.

Ahora parece una lejana pesadilla...

Cada vez que viene algún problema a casa, toma su último informe, lee el final "ALTA DEFINITIVA", sonríe y dice:
- Ya pasará...





Un saludo a tod@s


La salud es la unidad que da valor a todos los ceros de la vida.
Bernard Le Bouvier de Fontenelle (1657-1757) Escritor francés.


24.2.19

Mis Cuentos XLIX: Acuérdate hoy...


Fue como si el cubo de agua helada del famoso reto de la ELA en las redes sociales le cayese de golpe encima.

Desde pequeño era su madre la que se encargaba de recordarle casi todo: ¿Llevas el bocadillo? ¿Haz hecho los deberes? ¿Tienes examen, has estudiado? ¿Hoy tienes Educación Física, te has puesto el chándal?

Y así continuó toda su vida:

¿Te has matriculado? ¿Has echado la beca? Hoy es el cumple de Rocío, ¿Le has comprado algo?

Todo el tiempo de la preparación de las oposiciones su madre le marcaba el ritmo más que la propia preparadora:

¿Cómo llevas el tema de la semana? ¿Te toca exponer? ¿Has entregado el trabajo para el curso? Mira que después todos los puntos son necesarios...

Coloquen, por favor, el DNI en la esquina superior de la mesa. Vamos a pasar los miembros del tribunal a comprobarlo. Dijo la Presidenta.

El "acuérdate hoy, Jaime de llevar el DNI, ¡como se te olvide no te dejan examinarte!", de su madre cuando le dio los buenos días en un audio esta misma mañana, resonaba como un machacón eco mientras veía con pavor como se aproximaba el miembro del tribunal que cotejaba los DNI en su fila.


Un saludo a tod@s

Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.
Ramón Gómez de la Serna (1891-1963) Escritor español. Autor de Greguerías.

14.2.19

XVI

Hola Padre, sí lo sé, sé que yo no te solía saludar así, pero es que así es como me suele saludar tu nieto a mí.
Jugamos un poco al saludo "Star Wars" (por aquello del "yo soy tu padre" y tal...)
Buen tipo este nieto tuyo, la verdad es que me hace sentir muy bien y me hace recordar mucho la relación que teníamos, 29 años le llevo y 32 me llevabas tú a mí.
Cierto es además que, a pesar de no vivir con él ahora, hemos encontrado en el teatro un nexo común muy importante. Y a mamá le encanta venir a vernos actuar a ambos.
Del resto qué te puedo decir... lo peor, lo lejos que tenemos a la nietogénita ...
En fin, Padre, que te quiero, que te echo de menos, y que aún hoy me acuerdo de ti varias veces al día, no te olvides tú de nosotros.



3.2.19

Mis cuentos XLVIII: ¿Pensabas que me quedaría callada?


Otra vez ocurrió lo mismo que la semana pasada, cuando una de las cinco únicas chicas que había en la clase le preguntó al profesor. En aquel momento Mª José, una chica muy educada de un pueblo del Aljarafe, le preguntó una duda y la respuesta que obtuvo del carcamal fue algo así como:

- Es normal que no lo entiendas, ¿Tú no has visto que en esta carrera no hay mujeres?.

En esta ocasión le tocó a Arantxa Gurtubay una joven que había recalado en Sevilla porque su familia, de hecho su padre, estaba amenazada por ETA. Arantxa era una joven silenciosa, solía ir poco maquillada (bueno en realidad no iba nada maquillada nunca). Una chica de pocas palabras que cada vez que se daban las circunstancias demostraba una gran inteligencia y que era casi la única persona que iba por delante (que es un paso más que llevar al día) en la mayoría de las asignaturas.

- ¿Habéis entendido alguno esto último o lo tengo que volver a explicar? Dijo en tono chulesco D. Luis de Armilla, el catedrático de Física, al que le encantaba coger siempre docencia en un grupo de primero para hacerlos sufrir (para que se les haga el callo, que la vida de un ingeniero después es muy dura, decía él, en su partida de los sábados con sus amigos).

- Yo he entendido su explicación, pero esa teoría que usted expone, fue desmontada en experimento en la Universidad de Michigan hace dos años. Está obsoleta. De hecho, corre el rumor de que el equipo universitario del que le hablo es el gran candidato al Nóbel en Física de este año.

Si a D. Luís de Armilla, que tenía a su fallecida madre por Santa, le hubiesen mostrado pruebas de conductas licenciosas de la misma no habría enrojecido de ira de la misma forma...

- Mira, niñata terrorista, te soporto en clase porque el Director de la Escuela hizo el otro día oídos sordos a mi protesta, pero que sepas que no voy a consentir que te hagas la listilla conmigo. No te queremos en esta Escuela ni tampoco en esta tierra, vuélvete a tu tierra con tus queridos etarras. No tenía yo suficiente con que mujeres quisieran ser ingeniero, sino que ahora también tenemos que formar a mujeres terroristas. 

Arantxa le sostuvo la mirada en absoluto silencio.

A las tres semanas ocurrió un hecho insólito en la Escuela: D. Luís de Armilla salió echando sapos y culebras del despacho del Director de la Escuela
- Te arrepentirás, José Manuel - decía, dirigiéndose al Director- ¿Quién mierda te piensas que eres? ¡Si yo te he dado clase a ti, niñato! ¡el pase a emérito te lo metes por dónde te quepa!

El dominical de la prensa de ese domingo traía el reportaje del acuerdo de mecenazgo que las industrias de mecanizados Gurtubay firmaba con la Universidad de Sevilla y el programa de Becas específico para los ingenieros de sus dos escuelas.

Arantxa regresó a clase una semana después de que la nueva profesora de física se encargará de la sustitución tras la jubilación de D. Luís de Armilla.


Un saludo a tod@s.


Me niego a actuar de la manera que los hombres quieren que actúe.     Madonna Louise Veronica Ciccone (Madonna) (1958- ?)

15.1.19

Mis cuentos XLVII: Las copas están sucias...


Siete meses llevaba ya en aquella fría ciudad...
La verdad es que cuando Andrés del Río llegó a Edimburgo con su beca Erasmus no imaginaba cómo le iba a enamorar esa ciudad: su ambiente, su repulsa soterrada al dominio inglés, la cerveza, su historia, sus fantasmas, el haggis, lo paseable, sus cementerios... ¡todo!

Tanto es así que cuando se terminó la beca no tuvo pudor en convencer a sus padres y continuar estudiando un año más en la ciudad "para mejorar su inglés" (si es que era inglés el idioma ese que ladraban en los pubs los parroquianos), para que no les costase mucho, iba a colaborar con los gastos, había encontrado trabajo de camarero en uno de los pubs señeros en plena Royal Mile: El Deacon Brodie!

Días duros de trabajo, frío,  paseos arriba y abajo por la señera Royal Mile y una linda peliroja aborigen provocaron que Andrés del Río decidiese que "ni año ni gaitas" (buena expresión para estar en Escocia) se quedaba allí "sine die".

Mercedes Azulado convenció (es una manera de hablar) al pusilánime de su marido Antonio del Río de que "había que ir a ver cómo estaba el niño"

Una semana estuvo "Andresito" agasajando a sus padres en "su" maravillosa Ciudad, les preparó incluso en su casa una cena de gala donde les presentó a Lair su maravillosa ninfa peliroja.

A la vuelta Antonio del Río no paraba de hablar y de estar orgulloso de lo bien que estaba "Andresito"...

- ¿Bien? (dijo Mercedes Azulado cuando ya no pudo más) ¿Viste la cena?
- ¿La Cena? ¡Pero si estuvo genial!
- ¿ Y las copas? ¡si hasta las tuve que fregar cuando las vi puestas en la mesa!



Un saludo a tod@s

  •  
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Proverbio japonés

25.12.18

Mis Cuentos XLVI: ¡Anda! ¡Se me ha olvidado!...




Llevaban meses, en realidad ya se podría hablar de años, planeándolo, desde que en un exceso de generosidad, insuflado de espíritu navideño (bueno y de los caldos que poblaban la mesa familiar) el tío Matías, el rico de la familia, cuando Rebeca le dijo que sus hijos aún no conocían la nieve y que les hacía mucha ilusión puso a su disposición el piso de Candanchú. 

- "Joé" tito, Candanchú ¡con lo lejos que está eso de Utrera!... 
- ¡Anda ya! os lo lleváis todo, os presto incluso el 4x4 u os pago el avión (a vosotros, claro, al novio ese nuevo que te has echado, no, que no me cae bien... aunque le permito que os acompañe, jajajaj)

En fin, cenas y almuerzos de dos años, dan para muchos planes frustrados... y siempre hay una lavadora que se rompe, o un pantalón que enseña los tobillos más de la cuenta (qué hay que ver cómo comen y crecen estos chicos)... con lo cual la "hucha de viajar" era asaltada por la necesidad, mes sí y mes también...

Y como, a pesar de todo, el tío Matías , no sólo recordaba el envite cada vez que se encontraban sino que lo reafirmaba... 
- Si al final no quiere ir nadie, tus primos se van a los Alpes, alquilados y no pisan su casa... y yo estoy cada vez más mayor para esquiar, con lo cual cuando voy, acabo hartándome de beber y comer y a tu tía no le hace ni chispa de gracia.
                                                    ...
Pues... en el puente de Andalucía lo organizaron todo, y le tomaron la palabra hasta con el 4x4 que mejor que el coche de ellos se portaría en los paisajes nevados.

Legaron tras doce horas conduciendo a un sitio de verdadero ensueño, los chicos estaban derrotadísimos pero con los ojos llenos de chiribitas.

- ¿Gaby dónde pusiste el monederillo con la publicidad de la empresa del tío?
- Lo dejé en casa, sabes que no me gusta tu tío, ni yo a él tampoco, aunque le agradezco mucho el regalo, pero de ir con el bolsito de su empresa, paso...

A Rebeca, se le incendiaron los ojos... 

- ¿Cómo? ¡Déjate de bromas! 
- Que sí, Rebeca, que paso de hacerle publicidad al Marqués...
- ¡Pero si en el bolsito estaban las llaves del piso! Por eso te insistí en que lo cogieses...
- ¡Ah!  jo... ¡qué mal! ¿No? ¿Y ahora?
                                                  ...

- ¿Olvidado?... ¡No te digo yo, que ese novio tuyo es un inútil, sobrina!
- Sí, tío. ¿Conoces algún hostal o algo que no sea muy caro por aquí?
- ¿En Candanchú? jajajajajj ¿Hostal?  jajajjajaj.  Anda, dile a "Cerebrín" que llame al 14, dos casas después de la mía. Nos tenemos dejados un juego de llaves mutuamente para emergencias.

- ¡Qué bien! ¡Muchas gracias, tito! ¡Qué suerte!

- Rebeca...
- ¿Sí, Tito?
- Antes de decírselo, hazle sufrir un poquito, anda... por inútil... que cononciéndolo seguro que no ha cogido las llaves porque van en el bolsito de la empresa...
- Te lo prometo que lo haré... Te quiero, Tito. 



Un saludo a tod@s.
































    Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo.
     Ramón Gómez de la Serna (1891-1963) Escritor español. Autor de Greguerías.




19.10.18

Mis Cuentos XLV: Y la dichosa máquina no iba...


El primer día lo tomamos casi como un milagro, parecía que el castigo divino había cesado. El segundo la alegría no fue menor. A la semana ya se empezó a oír alguna protesta. Al mes aquello parecía una broma e incluso abría muchos informativos:

- Continúa lloviendo persistentemente en un área concentrada en 150 kms con centro en la Vega de Carmona

- Pronto lo declararán zona de interés pesquero, decía un chistoso locutor tirando de ironía.

La verdad es que ver el mapa del tiempo era de risa, o al menos muy raro... había una concentración permanente de nubes con "epicentro" en El Viso y que se extendía por casi toda la provincia de Sevilla, visto desde la distancia parecía la galaxia Andrómeda.

El humor de la gente se "agallegó" con el paso de los días. Cuando se contaban 93 días seguidos de lluvia pertinaz la gente feriera, playera, o semana santera maldecía, rogaba o bromeaba de todas las formas en que se le ocurría.

Yo, lo llevaba con estoicismo... nunca me molestó la lluvia, había cambiando hábitos, por ejemplo me había apuntado a un gimnasio, porque lo de jugar al pádel se había convertido en un lujo oriental en la única pista cubierta de la comarca... Cuando pensé en pádel recordé cuánto hacía que no veía a Luis José... mi pareja de pádel. ¡Claro! como no jugábamos. ¿Dónde se habría metido que no daba señales de vida? 
Un tipo raro, nuestro Luis José, desde pequeño siempre cacharreando e "inventando"... nos metíamos muchísimo con él... De pequeño le llamábamos "Doc" o "Edison"... 
La verdad es que un par de años antes nos había dejado planchadísimos a todos,  después de escuchar durante mucho tiempo en las cervecitas del tercer tiempo de los partidos de pádel sus teorías sobre el agua: aquello de "el ambiente está lleno de vapor de agua"... "sólo hay que ponerse y recogerla" "cuánto más calor haga más agua hay en el ambiente para recogerla" (esta teoría la repetía incluso cuando éramos pequeños... aunque entonces decía "contri" más calor haga, jajaja, ¡qué tiempos!)

En fin que cuando presentó su máquina de "hacer agua" condensando el vapor de agua del ambiente y la empezó a vender masívamente a los sitios más insospechados: Arabia, El Sahara, Arizona... Nos quedamos todos como si hubiésemos sido unos auténticos lerdos toda nuestra vida...

Pensando en todo esto... uní ideas... y me acordé de otra de las teorías clásicas de nuestro "Doc" particular: "Si quisiera hacer nubes sólo tendría que provocar que se aglutinase el agua que está dispersa en el ambiente, ¡Cómo el algodón de azúcar de la feria! "

Una idea cruzó mi cabeza y me fui a la "base de operaciones de "Edison""

Llegué, vi la luz encendida... ¡Y el centro de "Andrómeda" sobre la nave de "Agua Mágica" (la empresa de Luis José!

Entré (la puerta estaba abierta) y LuisJo me recibió con los ojos fuera de las órbitas:

- ¡¡¡Parece que ha tomado vida, Rafa!!! ¡¡No consigo controlarla!! ¡¡¡¡¡La programo, y reprogramo, le doy órdenes, le cambio el sentido, la potencia, la velocidad... pero no consigo que esta amalgama de nubes se disuelva y deje de llover!!!!! ¡Voy a provocar un cataclismo ecológico!...

y, así...frases por el estilo...

Cuando entendí lo que había pasado. Directamente le pregunté:

- "Edison", llevamos casi 100 días de lluvia y ¿Lo has provocado tú?
- Sí, sólo quería solucionar lo de la puñetera sequía... después de dos años, a ver si conseguía que volviese a llover... ¡La máquina de algodón de azúcar! ¿Recuerdas? ¡Pero se ha descontrolado! ¡Y no consigo que deje de llover o llueva en otro sitio!

Le mire... me giré, y cuando localicé el cuadro eléctrico de la nave... sin mediar palabra, desconecté el diferencial principal...

Se oyó un terrible trueno, e inmediatamente cesó de llover, a los dos minutos el cielo se despejó y se vio un Sol radiante en un cielo increíblemente azul.

Luis José sólo dijo una palabra:

- JO   DER !

- Es fácil, recuerda que el informático soy yo, Edison, "apaga y enciende". Por cierto, sabes que la Semana Santa me fastidia un montón... a ver si pones tu inventito a ratitos, que si no los bares no hay quien los pise esos días.




Un saludo a tod@s

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Hay palabras que suben como el humo, y otras que caen como la lluvia.
Madame de Sévigné (1626-1696) Escritora francesa.