10.4.15

No, no era mi amigo...


Amigo es una palabra grande, muy grande, engloba muchos sentimientos, muchas vivencias compartidas, tengo muchos (sí, no me he equivocado, ¡Muchos!) amigos y amigas, algunos de ellos no son mis hermanos simplemente porque mis padres no daban más de sí y la providencia se vio forzada a buscarles otra ubicación para nacer...
Juan Antonio, no lo era, no éramos amigos, nos conocíamos, nos caíamos mutuamente bien, compartíamos algunas aficiones, nos admirábamos uno al otro... pero no teníamos una relación profunda de amistad.
Hoy le he dado el pésame a su padre, al mío le oí alguna vez decir que un padre no debe asistir al entierro de sus hijos, y por mucho que yo le eche de menos creo que llevaba toda la razón. Hoy he contemplado una foto del desconsuelo y la pena en su rostro, he sentido la rabia y la impotencia brotar por todos los poros de su piel.
Después he charlado con un I. con la voz rota y tras recordar a Juan A. hemos coincidido en un argumento, ambos habíamos llegado a la misma conclusión. Juan A. se nos ha ido sin ser consciente de la profunda admiración y el tremendo calado que su figura de empresario innovador y de embajador de su pueblo, tenía en el Viso; probablemente porque su desarrollo profesional no iba parejo a una relevancia o presencia en las actividades más lúdicas o festivas del pueblo. Pero ello no fue óbice para que todos nos aprovechásemos de él, e hiciésemos "marketing patrio" usando sus excelentes productos.
Como sólo nos queda pensar en positivo miremos cuál ha sido su legado, qué nos ha dejado: Sus productos, su amor por su tierra, su forma de hacer las cosas, su gusto por lo bien hecho, su lección sobre el cómo se crea un producto y el dónde  hay que venderlo... y deja principalmente una legión de familiares y amigos para los que ya la vida será distinta. Un abrazo a todos.
Yo, no tuve la suerte de ser su amigo.
D.E.P. Juan Antonio.

Dichosa costumbre la del podador de cortar pronto las mejoras ramas...

Un saludo a tod@s


La alegría y el dolor no son como el aceite y el agua, sino que coexisten.
José Saramago (1922-2010) Escritor portugués.

3 comentarios:

visitas ccob dijo...

Gracias, amigo. Yo creo que Juan sí intuía ligeramente en su fuero interno que su nombre, su trabajo y sus productos empezaban a ser objeto de admiración (y disfrute) para mucha gente de El Viso. Es verdad que nos hubiera gustado tenerlo más tiempo aquí para confirmárselo y contárselo con hechos y palabras. Hubiera sido enormemente feliz. En los últimos meses he hablado mucho con su padre, que es mi suegro, y con él directamente sobre las acciones que deberíamos emprender para acercar todavía más la hacienda y el aove a la gente del pueblo. Y sin darnos cuenta, uno a uno, como un goteo incesante, son cientos los visueños que han ido pasando por aquí para descubrir los aromas, los sabores y la excelencia de Basilippo. En fin, palabras como las tuyas nos recuerdan lo importante que es vivir la vida con honestidad, anclados en el presente, y con toda la pasión que se pueda. Así la vivió Juan Antonio.
Gracias, amigo. Gracias.
Isaac Martín

Anastasio Pineda dijo...

Gracias a ti, un abrazo fuerte amigo.

MAYSANZ dijo...

Bonitas palabras las que dedicas...

Un abrazo Compadre.